Si antes se exigía mantel y servilletas de tela, todo vale ahora por llenar la panza y no pasa nada. POR JESÚS ALBA. DIARIO DE SEVILLA

Hace algún tiempo hacía esta reflexión en algún foro de fútbol base: el comportamiento de los padres a menudo es reflejo de la línea que marca el entrenador. Si éste tiene un perfil agresivo -que no necesariamente tiene que ser violento (basta con comprobar cómo le habla a los niños o se dirige a un árbito que generalmente es más joven)- el lenguaje sube de tono en la grada. Si por el contrario el técnico es un modelo de respeto y hace disfrutar a los chavales por igual independientemente del resultado, educa también a los padres en ese respeto a los demás. No suele fallar, y hasta ese prototipo que tanto nos incomoda del que cree que tiene a un Messi en casa acaba teniendo un comportamiento cívico y solidario.

La comparación de los padres, que son los aficionados en el fútbol de formación, podemos llevarla a la de las hinchadas de los clubes profesionales y a cómo pueden cambiar tanto en sus exigencias o expectativas en cuanto a estilos de fútbol, que al final son estilos de comportamiento.

FUENTE: http://www.diariodesevilla.es/opinion/analisis/aficiones-camaleonicos-gustos_0_1245175680.html

Categorías: Sin categoría

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *